jueves, 9 de enero de 2014

Azathoth (H. P. Lovecraft)



Según los relatos de literatura de terror y ciencia ficción, Azathoth es "el primer motor del caos, la antítesis de la creación, el necio sultán de los demonios; el que roe, gime y babea en el centro del vacío final" o más bien dicho como "el centro del universo".
Se lo describe como una masa colosal, caótica y sin forma; incluso el mismo universo forma parte de su esencia, y el simple hecho de mirarlo fijamente supondría una muerte de horror y locura extrema.
Una maldición ha hecho que sea un dios ciego y lobotomizado, que pasa la eternidad de su encarcelamiento moviéndose incesantemente al son de flautas, tambores y otros instrumentos musicales malditos.
En ocasiones, cuando Yog-Sothoth visita la Tierra, su presencia viene acompañada momentáneamente del tenue sonido de una flauta. Esto quiere decir que en ese momento viene de visitar a Azathoth en su encierro.
Es el caos creativo e infinito del universo y el supremo Dios Exterior. Él es el "uno por encima de todos" y el "alfa y omega" de los mitos. Alrededor de él danzan eternamente el resto de dioses exteriores siguiendo melodías demenciales, entre ellos los más poderosos, como Shub-Niggurath, Nyarlathotep y Yog-Sothoth, junto con los otros Dioses menores.
Aunque sea ciego y estúpido, el representa la omnipotencia en estado puro, incluso el propio nombre "Azathoth", en realidad, no es su verdadero nombre, lo llamamos así porque así es como lo pronuncia el Necronomicon, pero nadie, al menos ningún humano, sabe su verdadero nombre.
(Hay rumores de que especulan que Yog-Sothoth es más poderoso que Azathoth; pero no hay que dejarse confundir: Yog-Sothoth posee la omnisciencia, y Azathoth la omnipotencia, aunque la mayoría de expertos afirman que Yog-Sothoth es más poderoso). La principal razón de esta teoria se debe a que Azathoth, si bien es omnipotente, su poder esta limitado debido a su nulo razonamiento, mientras que Yog-Sothoth, al poder razonar, dispone mejor de sus habilidades.

Arthur Jermyn (H. P. Lovecraft)


Sir Arthur Jermyn, tras empaparse en gasolina, corre a un páramo cercano a Jermyn House y se prende fuego. Arthur era tataranieto de:
sir Wade Jermyn,
un explorador del Congo cuya obsesión por una supuesta civilización prehistórica de individuos blancos acabó por llevarlo al manicomio en 1765. Se había casado, según él, con la hija de un traficante portugués, si bien el tiempo que ésta residió en Jermyn House lo hizo recluida, sin ser vista por nadie, muriendo finalmente en África, pues siempre acompañaba a su marido en sus expediciones. Con ella tuvo un hijo, llamado:
Philip Jermyn,
un ser estúpido y violento. Casado con la hija de su guardabosque, tras tener un hijo con ella, se enroló como marinero en un mercante de la ruta africana, desapareciendo definitivamente una noche frente a las costas del Congo. Su hijo fue:
Robert Jermyn
se convierte en un reputado antropólogo, pese a ser algo deforme. Casado con la hija del séptimo vizconde de Brightholme, tiene tres hijos, dos de ellos con acentuadas deformidades físicas y mentales. Obsesionado con las investigaciones congoleñas de sir Wade, recibe la visita el 19 de octubre de 1852 del explorador Samuel Seaton, que le habla de una ciudad de monos blancos regida por un dios blanco. Robert estrangula al explorador, mata a sus tres hijos y tras un frustrado suicidio acaba muriendo dos años después en la cárcel.
Nevil Jermyn,
el hijo más normal del parricida, había sido, sin embargo, un ser repulsivo que se había escapado en 1849 con una bailarina, regresando un año después a la casa paterna con un hijo, que gracias a su padre, había escapado de la matanza de Robert. Este hijo, llamado:
Alfred Jermyn,
pasados los años, abandona mujer e hijos y se une a un cabaret ambulante, siendo atacado y muerto por un gorila del espectáculo.
Arthur Jermyn
era hijo de Alfred y de una cantante del cabaret, la cual se trasladó con su hijo a Jermyn House. Arthur era un ser con apariencia simiesca, pero culto y talentoso. En 1911, tras morir su madre, marchó al Congo para proseguir las investigaciones sobre las criaturas blancas. Por un anciano de la tribu de los kaliris, conoce que éstas han sido exterminadas por los belicosos n’bangus y la ciudad que habitaban destruida, y ello para robarles la diosa momificada que adoraban.
Según la leyenda, la princesa mono se había casado con un dios blanco llegado del oeste, con quien había tenido un hijo. Los tres se marcharon, regresando luego sólo el dios y la princesa. Muerta ésta, el dios la había momificado y encerrado en una mansión de piedra; luego había vuelto a irse. La momia se convirtió en un signo de supremacía, por lo que todas las tribus rivales deseaban poseerla.
Finalmente, en 1912, Arthur encuentra la ciudad: apenas unas ruinas. Antes de su regreso a Jermyn House, un tratante belga le dice que cree haber localizado a la diosa embalsamada. Con la esperanza de que éste se la envíe cuando la consiga, marcha a Inglaterra.
El 3 de agosto de 1913 recibe al fin una caja con la diosa embalsamada en su interior. Dentro encuentra lo que le conducirá a su llameante suicidio: la diosa momificada,
nauseabunda, marchita y carcomida, pero aún claramente un mono blanco, embalsamado y de alguna especie desconocida, menos peluda e infinitamente más cercana a los humanos que cualquier variedad descrita…, de hecho, bastante escalofriante
porta en su cuello un guardapelo dorado cuyas armas son las de los Jermyn; además, guarda un estremecedor parecido con el propio Arthur, que comprende horrorizado que aquella simia blanca momificada había sido la esposa de sir Wade y, por lo tanto, su… tatarabuela.


Aire Frio (Howard Phillips Lovecraft)


Ambientado en la ciudad de Nueva York en 1923, Aire Frío cuenta la historia de un hombre que arrienda una modesta habitación en una antigua mansión venida a menos, habitada mayormente por personas de origen hispano. Allí conoce a un misterioso médico llamado Doctor Muñoz, un hombre solitario que vive aislado del mundo exterior, pero que destaca por su cultura y distinción, además de su misantropía. Un día, el protagonista del relato siente los síntomas de un ataque al corazón, por lo que decide acudir donde el doctor en busca de ayuda y se da cuenta de que es un gran médico, pero que necesita de una temperatura constantemente fría para poder vivir, condición que mantiene en su habitación a través de un sistema de absorción de amoniaco frío y de una bomba de gasolina. Después de ser atendido por el anciano, quien le produce una sensación ambigua, entre rechazo y admiración, y ya sanado de la afección cardiaca, el hombre se transforma en su confidente y en una especie de ayudante que lo asiste en todas sus necesidades, especialmente en relación a las cosas que necesita del mundo exterior para la realización de sus extraños experimentos, mientras el aire frío se apodera cada vez más de la habitación del médico. Con el paso el tiempo, la salud del anciano comienza a experimentar un marcado deterioro físico, aunque conserva una gran fortaleza mental que parece preservarlo del derrumbamiento total,y comienza a elaborar una serie de crípticos escritos que el protagonista decide eliminar. Al cabo de unos días, en los que la enfermedad del doctor empeora y su aspecto físico se vuelve cada vez más siniestro, falla la máquina que produce el aire frío, por lo que el protagonista se ve obligado a abandonar al anciano con el fin de obtener una pieza que se necesita para repararla y salvarle la vida. Al otro día, cuando vuelve a la habitación, que se halla ahora completamente cerrada por dentro, logra forzar la puerta con la ayuda de la casera y otras personas, y descubre los restos ya descompuestos del anciano, lo que causa extrañeza en todos los presentes. Finalmente al leer una carta dejada por éste, todo cobra sentido, pues ahí descubren con horror que el misterioso médico llevaba 18 años muerto y que se mantenía vivo sólo gracias al aire frío que conservaba en buenas condiciones sus tejidos.




martes, 7 de enero de 2014

Silencio (Edgar Allan Poe)



El silencio es una fábula contada por un demonio, es un cuento cuyo lenguaje lleno de poesía lo vuelve difícil de entender. 

El demonio habla sobre un paisaje a orillas del río Zaire en donde hay un hombre que disfruta de la soledad del paisaje. El demonio lo ve e intenta hacerlo reaccionar, llamar su atención, espantarlo tal vez. Para ello el demonio arroja una maldición, la maldición del tumulto, y el tiempo se vuelve tormentoso, hay truenos y rayos la tormenta golpea al hombre pero a este no parece importarle. el demonio furioso arroja entonces la maldición del silencio y absolutamente todo sonido cesa, e incluso todo movimiento parece detenerse. Es entonces cuando el hombre parece asustarse y huye.























Los crímenes de la calle morgue (Edgar Allan Poe)



Se produce el bárbaro asesinato de dos mujeres, madre e hija, en un apartamento de una populosa calle de París. Las primeras pesquisas que lleva a cabo la brigada de investigaciones no dan resultado alguno, evidenciándose la impotencia de la policía para esclarecer los hechos. Finalmente se hace cargo del asunto un detective aficionado, M. Dupin, quien tras intensa y brillante investigación, ofrece una explicación extraordinaria.

Ligeia (Edgar Allan Poe)


El narrador, el marido de Ligeia, describe sus cualidades: una mujer hermosa, apasionada e intelectual de pelo negro y ojos oscuros, que conoció en "una vieja y ruinosa ciudad cercana al Rin". Se casan, pero después de unos años Ligeia muere; el marido, desconsolado, se muda a Inglaterra donde compra y reforma una abadía. Pronto, entra en un matrimonio sin amor con "Lady Rowena Trevanion de Tremaine, de rubios cabellos y ojos azules".
En el segundo matrimonio, Rowena empieza a sufrir de fiebre y ansiedad. Una noche, cuando está a punto de desmayar, el narrador le llena un vaso de vino. Drogado por opio, ve (o cree ver) gotas de un "líquido brillante color rubí" caer en el vaso. Su condición empeora rápidamente, y unos días después muere y su cuerpo es envuelto para ser enterrado.
Mientras el protagonista mantiene vigilia por la noche, escucha un susurro que proviene del lecho de muerte. Al detenerse a escuchar, no detecta ruido, pero más tarde vuelve a escucharlo, más fuerte. Se acerca al lecho y ve color en las mejillas frente y párpados de Lady Rowena. Ésta muestra repetidas señales de recuperación, pero vuelve a caer en muerte aparente. Mientras él intenta la resurrección, las reanimaciones de Rowena se hacen progresivamente más fuertes, pero las recaídas, más finales. Cuando amanece, el marido está sentado y emocionalmente exhausto por la lucha de la noche; el cuerpo aparentemente muerto se mueve con tal energía que no se lo termina de creer y comienza a preguntarse si ese cuerpo es realmente de su esposa Lady Rowena Tremaine de Trevianton. Desesperado, se arroja a los pies de su esposa, estremeciéndose ésta ante el contacto, cayendo las vendas y revelando unos cabellos negros 'como ala de cuervo en la noche'. Ella abre los ojos, y el protagonista afirma: '¡en esto, al menos, jamás podré equivocarme, pues esos son, los oscuros, los hermosos ojos de Lady... de Lady Ligeia!'.


Eleonora (Edgar Allan Poe)


La historia es narrada por un hombre que vive con su prima y tía en el Valle de la Hierba Irisada, un paraíso lleno de fragantes flores, árboles fantásticos y un «Río de Silencio».
Después de vivir así por quince años, el amor llegó a los corazones del narrador y de su prima, Eleonora. El valle reflejaba la belleza de su joven amor.
Las pasiones que durante siglos habían distinguido a nuestra raza llegaron en tropel con las fantasías por las cuales también era famosa, y juntos respiramos una dicha delirante en el Valle de la Hierba Irisada. Un cambio sobrevino en todas las cosas. Extrañas, brillantes flores estrelladas brotaron en los árboles donde nunca se vieran flores. Los matices de la alfombra verde se ahondaron, y mientras una por una desaparecían las blancas margaritas, brotaban, en su lugar, de a diez, los asfódelos rojo rubí. Y la vida surgía en nuestros senderos, pues altos flamencos hasta entonces nunca vistos, y todos los pájaros gayos, resplandecientes, desplegaron su plumaje escarlata ante nosotros.
Edgar Allan Poe, Eleonora
Eleonora, sin embargo, estaba enferma - «había sido creada perfecta en su hermosura sólo para morir». Ella no teme a la muerte, pero teme que el narrador abandone el valle después de que muera y le dé su amor a alguien más. El narrador le jura que, con «el Amo del Universo» como testigo, nunca se unirá en matrimonio con «ninguna hija de la Tierra».
Tras la muerte de Eleonora, el Valle de la Hierba Irisada empieza a perder su lustre y calidez. El narrador decide partir a una «extraña ciudad». Ahí conoce a una mujer llamada Ermengarda, con la cual se casa sin ningún sentimiento de culpa. Eleonora pronto vivista al narrador desde la tumba y manda sus bendiciones a la pareja. «Estás libre,» dice ella, «por razones que conocerás en el Cielo, de tus juramentos a Eleonora».